Conciertos-Oración
Conciertos-oración: la fe a través de la música
Por Enrique Mejías* (Tomado de Fast)
El sábado 1 de marzo a las 20:15 horas, en la Parroquia Ntra. Sra. del Enebral de Villalba (Madrid) estamos organizando el cuarto encuentro de oración a través de la música. Se trata esta vez del concierto-oración de la cantautora católica navarra Maite López, con amplia trayectoria en el campo educativo-pastoral y conocida en el ámbito de la música cristiana.
Desde que comenzamos este proyecto hace apenas dos años, ya han estado entre nosotros, compartiéndo su fe y enriqueciéndonos con sus testimonios, cantautores católicos como Nico Montero, la Hna. Glenda y Maite López. Y esperamos que en el futuro ¡sean muchos más!
Este proyecto, sueño de Dios, comienza en noviembre de 2006. Fue entonces cuando asistí por vez primera a un concierto-oración. No es que allí encontrara la fe, que ya me fue concedida —por amor de Dios— desde la niñez, pero sí ocurrió algo especial aquella noche y que desde dentro me impulsaba y sigue impulsándome a testimoniarlo: a través de la música, del testimonio de hermanos en Cristo ungidos por este don, mi fe se alimentaba, se reafirmaba, tomando fuerza mi diálogo con el Señor de la Vida, de una Vida en plenitud.
Desde aquel momento —con la ayuda siempre generosa de mis hermanos, a los que nunca estaré suficientemente agradecido por su apoyo— me puse manos a la obra. Organizar conciertos-oración empezó a ser para mí una forma de trabajar por el Reino, un instrumento para acercarme y acercar a otros al Señor. Me supe pequeño, incapaz, pero sabía —como dice San Pablo— que en mi debilidad yo sería fuerte por su gracia. Y así ha sido y, por supuesto, con la de mis hermanos en Cristo que formamos un grupo de música católica, convencidos y unidos en esta tarea de la que nos sentimos parte en el anuncio del Evangelio.
Algunos quizá lo hayáis intuido pero quizá muchos todavía os estéis preguntando: Y, ¿qué es eso de los conciertos-oración? Pues bien, podemos decir que un concierto-oración es ante todo un encuentro con Dios, en este caso a través de la música. Desde hace 2500 años, en palabras de María del Carmen Fernández Bellerín en su artículo “El papel de la música en la sociedad y en la educación” (Revista Digital “Investigación y educación”, julio 2006), “la música se ha considerado una fuerza muy potente e influyente en la sociedad, […] afectando directamente a la voluntad a la vez que sobre el carácter y la conducta humana…”
Así sucede en nuestros días, en donde la música secular se sirve del enorme potencial que encierra para la manipulación consciente entre los jóvenes —principales consumidores— que todavía están formándose en sus valores, resultando fácilmente manipulables. Aquí rompo una lanza a favor de la música cristiana por cuanto —como os comentaré a continuación— quiere hacer llegar a sus gentes.
Con todo esto quiero llegar al punto del gran reto que supone la música cristiana y el beneficio que puede hacernos a todos. La música cristiana, frente a la secular, nos ayuda a revivir nuestras experiencias, nuestra historia personal, desde Cristo, ahondando en el misterio de la fe. De esta forma, con apertura de corazón, nos llega un mensaje que es Buena Nueva y quiere hacerse Camino, Verdad y Vida para todos nosotros.
Soy un convencido de cuánto puede ayudarnos la música cristiana, pero falta algo importante en todo esto: nuestra libertad, tu respuesta y la mía. Aunque todavía hoy muchos sigan negando o cuestionando la existencia de Dios en sus vidas y en la de los suyos, doy testimonio de que Dios sigue caminando junto a Su pueblo, sigue hablando al corazón del hombre, sencillamente porque Dios es amor y no puede negarse a sí mismo. Al igual que cuando estamos enamorados, lo propio del amor es buscar comunicarnos con la persona que amamos, así también es Dios con nosotros: no cesa de buscarnos, de querer comunicarse contigo y conmigo, y para ello se sirve —como es en este caso— de la música, el lenguaje del amor.
En nuestra parroquia optamos por promover este medio tan eficaz, con la firme convicción de que Dios seguirá sirviéndose de la música de “Sus artistas” para tocar corazones. Ahora sólo falta tu SÍ y el mío, nuestra apertura de corazón. El resto es ya trabajo de Dios.
Mi más sincero agradecimiento a Dios, en primer lugar, por brindarme la oportunidad de poderos compartir mi testimonio y conocer a tantas personas que a través de su música, sus vidas y testimonios me han ido llevando hasta Él, así como a todos aquellos hermanos que con su SÍ siguien creando camino de salvación para otros.
¡¡Os esperamos a todos para compartir un buen rato de oración a través de la música de nuestra Iglesia!!
* Enrique Mejías es seglar de la Parroquia Ntra. Sra. del Enebral, de Villalba (Madrid), y pertenece al Movimiento de Cursillos de Cristiandad.
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