Oración en el Espíritu de Asís
ORACIÓN EN EL ESPIRITU DE ASIS 2.007
“Colaboración de todos para erradicar la Pobreza Extrema”
Senén Rodríguez Menéndez
Vicepresidente ONG Franciscans International España
Como habitualmente venimos haciendo todos los años, el domingo más próximo al día 27 de Octubre, este año lo fue el domingo 28, a las 6 de la tarde celebramos, en la Basílica de San francisco el Grande de Madrid, en el mismo espíritu que guió al papa Juan Pablo II en el incomparable y sugerente marco de la ciudad de Asís, cuna de San Francisco, para hablar de paz, de acogida, diálogo y amor fraterno con todos, que nosotros, seguidores suyos, hemos aprendido de él.
La fecha no era la más propicia porque el Provincial Fray Severino Calderón OFM y muchos hermanos nuestros estaban en Roma, en la beatificación de los 498 mártires, frailes, monjas, sacerdotes y seglares, que ofrecieron sus vidas durante la persecución religiosa en España (1.934 al 1.937), como testimonio de Amor a Cristo.
Sin embargo nosotros si los tuvimos presente en la celebración y fue muy emotivo que en medio de creyentes de otras confesiones Cristianas, Judía y Musulmana que se unieron a nuestra oración, con la convicción de que no existe enfrentamiento entre religiones, sino entre los no creyentes con los creyentes de cualquier religión, como lo demuestran los acuerdos para una Nueva Ética Mundial promulgada en el II Parlamento de las Regiones celebrado en Chicago en el año 1.993 y ratificado en los siguientes Parlamentos o más recientemente en Asís en el año 2.002 donde 150 representantes de las doce principales religiones del mundo, respondiendo a la llamada del papa para orar juntos, animados más que nunca por una convicción común, elaboraron entre todos un decálogo, un compromiso común, con el deseo de lograr armonía y paz en el mundo. Una propuesta para recorrer caminos de encuentro, de diálogo, de amistad y solidaridad entre todos. “La humanidad debe elegir entre el amor y el odio” (Juan Pablo II).
En el orden del concierto de las Naciones tenemos la declaración de los Derechos Humanos en la ONU, en el año 1.948 y los diferentes acuerdos internacionales que los gobiernos en general no cumplen, como es el 0,7% del PIB (Producto Interior Bruto) de su presupuesto anual a ayuda al Tercer Mundo que los países desarrollados se han comprometido a realizar y no lo hacen más que 5 países. Los acuerdos para el desarme, cuando los gobiernos de los países hacen todo lo contrario, en contra de la voluntad popular.
Como vemos hay cauces éticos, morales y de derecho natural y político suficientes para trabajar unidos por la paz, la justicia, la solidaridad entre las personas y todos los pueblos de la tierra, sin embargo los poderes políticos piensan más en armarse cada vez más y mejor en lugar de buscar la solución a los problemas más graves que tienen en los propios países y la población mundial.
A pesar de la ausencia de los hermanos señalada, creímos oportuno seguir adelante con la convocatoria hecha, (nos reunimos en la Basílica más de 500 personas), considerando que no debemos perder este tipo de celebraciones y diálogo fraterno con todos, apoyándonos mutuamente y tomando como base de la celebración algo que nos atañe a todos y en lo que todos estamos involucrados y sensibilizados: los objetivos del milenio de la ONU y de todos ellos, como más urgente, el de erradicar la pobreza extrema y el hambre en el mundo.
Los poderes públicos de los países ricos podrían acabar con el hambre con sólo quererlo: “según el Informe Carlsson, la prevención de la mortalidad infantil y la desnutrición de 50 millones de niños, cuesta 2.500 millones de dólares anuales. Y la escolarización primaria de todos los niños sin escuela cuesta 5.000 millones de dólares”. Esas cifras pueden obtenerse con solo atender a estos cuatro campos:
• La condonación de la deuda externa del tercer mundo, que ha sido pagada ya en su totalidad pero cuyos intereses siguen devorando buena parte del presupuesto de estos países;
• La puesta en práctica de la llamada “Tasa Tobin” (hipotético impuesto del 0’1% sobre el flujo de capitales en el mundo que fue propuesto por el economista James Tobin en 1971, que recibió el Premio Nobel de Economía en 1981).
• Las políticas agrarias de los países ricos que subvencionan sus productos agrícolas para poder venderlos baratos (impidiendo así el comercio a los países pobres), mientras que (a través de los créditos del FMI) imponen a estos países la supresión de todas las barreras arancelarias o proteccionistas.
• Y con el cumplimiento del compromiso del 0’7% del PIB (Producto Interior Bruto), que los países desarrollados dedicasen de su presupuesto anual a ayuda al Tercer Mundo.
La pobreza es una violación de los derechos humanos y afirmamos la necesidad de aunar esfuerzos para garantizar el respeto de esos derechos.
Desde las Naciones Unidas se hace un llamamiento a todos, gobiernos de las Naciones, organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales a tomar conciencia de la grave situación que vive la mayoría de la población mundial:
● La población mundial actual es de 6.631.343.619 habitantes (al 14 de Noviembre de 2.007)
● Más de 1.200 millones de personas viven en la pobreza extrema; luchan por sobrevivir con menos de un dólar al día.
● 11 millones de niños y niñas mueren cada año por enfermedades que se pueden prevenir y 115 millones no tienen escuela;
● Medio millón de mujeres mueren en el parto;
● Casi 1.000 millones de personas viven en tugurios;
● Más de 1.000 millones de personas no tienen agua potable;
● Más de 10.000 especies animales están amenazadas;
● Muchos países empobrecidos gastan más en pago del servicio de la deuda que en servicios sociales. En el caso de Nigeria 1.700 millones de dólares al año (En 2004 pago en servicio de la deuda cinco veces más de lo que invirtió en educación y 13 veces más de lo que gastó en salud).
● Cada día muere una media de 4.500 niños menores de cinco años en todo el mundo por falta de acceso a agua potable y saneamiento básico, por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef ven muy difícil que se cumplan los Objetivos del Milenio fijados en esa materia.
Nunca como en estos tiempos ha producido la humanidad tanta riqueza. Nunca antes hemos sido tan conscientes de que la miseria y la desigualdad es como viven la mayoría de los seres humanos.
Sin embargo vemos con impotencia y dolor que los presupuestos en armamento, año tras año, sube escandalosamente y no se cumple el compromiso del 0,7% entre otros acuerdos solidarios que permitirían erradicar la pobreza extrema y el hambre en el mundo y poder colaborar juntos, compartiendo los progresos alcanzados por unos, con los otros menos adelantados, para llevar a cabo los objetivos del milenio de la ONU, como acción prioritaria en todos los gobiernos de las naciones del mundo.
En nuestra oración tuvimos presentes a todos pobres del mundo, los que padecen
la injusticia de los poderosos, los que viven sin esperanza de futuro para sus hijos, cualquiera que sea su raza, su nacionalidad o religión.
Pedimos al único Dios, Padre de todos los hombres que ilumine a los poderosos y nos de fuerza para alzar nuestras voces en todos los foros posibles reclamando que se pongan las condiciones para lograr un mundo más solidario, más humano y más fraterno.
Senén Rodríguez Menéndez
Vicepresidente ONG Franciscans International España


















