FESTIVIDAD DE SANTA MARÍA DE LOS ÁNGELES

Fiesta del Perdón de Asís - Homília Ministro general

 

Fr. José Rodríguez Carballo OFM (Ministro general)

Si 24, 1-4; 19-31, Sal Lc 1, 46-55, Ga 4, 3-7, Lc 1, 26-33
(Santa María de los Ángeles, 2 de Agosto 2007)

Santa María de los Ángeles

Queridos Hermanos y hermanas:
En este día de fiesta para toda la Iglesia, el Evangelio, que hemos escuchado, repite también a cada uno de nosotros el saludo del ángel a María: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios». Es una palabra que nos anima y nos da confianza. El Señor hoy, como siempre en la historia de la salvación, se manifiesta como Aquel que es cercano a sus hijos, como Aquel que está junto a su pueblo para compartir su suerte. Nuestro Dios no es un Dios lejano, un Dios que desciende de lo alto del cielo para llenar de terror a la humanidad, y castigarla, sino un Dios que, a lo largo de la historia, se reveló como Aquel que está al lado de los hombres (cf. Ex 3, 14). La cercanía de Dios, su amor por nuestra vida, se manifestó aún de manera más concreta, a través de sus maravillosas obras, la primera de todas es la creación, que con su belleza nos habla continuamente del Creador, pero también a través de su Palabra, con la que guió y educó al pueblo de Israel, hasta transformarlo en el pueblo elegido, pueblo escogido entre los otros pueblos, para que estuviera con Dios. Pero esta cercanía alcanzó su perfección en Jesús: en Él Dios mismo asumió nuestra naturaleza, caminó por nuestras calles, vivió nuestras pequeñas y grandes alegrías, experimentó nuestra fragilidad y nuestros sufrimientos. Y en Jesús, de siervos de Dios nos hemos transformado, definitivamente, en amigos de Dios: «Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer» (Jn 15, 15). Sí, somos amigos de Dios, ya no siervos, o como decía San Pablo en la segunda lectura, «si antes éramos esclavos de los elementos del mundo», ahora, gracias a Jesucristo, hemos encontrado en Dios un Padre, y nos hemos transformado en sus hijos. Por lo tanto, ya no somos siervos, sino amigos, ya no somos esclavos sino hijos.

Dejemos ahora, que la alegría inunde hoy nuestro corazón, porque también nosotros, como María, hemos hallado gracia ante Dios, porque también nosotros, somos invitados a no tenerle miedo. Así como tampoco se tiene miedo de un amigo, o del propio padre, del mismo modo no debemos tener miedo de Dios.

Santa María de los ÁngelesEsta es la Buena Noticia de hoy, el Evangelio que nos fue anunciado. El Dios en el que creemos es, como amaba llamarlo santa Clara, el Padre de las misericordias, Aquel que se inclina con el corazón lleno de amor a cada uno de nosotros, ante nuestra pobreza, nuestras heridas, esas que se ven y las que no se ven, para ofrecernos la sanación y la salvación. Lo hace solo por amor, no quiere nada a cambio, lo hace únicamente porque nos ama como un padre. Nosotros solo tenemos que abrir el corazón y aceptar ese don, recibir su misericordia, su gracia, su perdón. Es Dios mismo, como hemos escuchado en la primera lectura, el que nos invita: «Venid a mí los que me deseáis, y saciaros de mis frutos. Que mi recuerdo es más dulce que la miel, mi heredad más dulce que los panales».
Pero quien probó la dulzura de esta Palabra de salvación, quien se dejó tocar por la misericordia de Dios, no puede permanecer igual que antes. Su misma vida se transforma y se convierte en anuncio de misericordia, así como sucedió también a San Francisco, que en su Testamento recuerda: «como estaba en pecados, me parecía extremadamente amargo ver a los leprosos; pero el Señor mismo me llevó entre ellos, y practiqué con ellos la misericordia. Y, al separarme de ellos, lo que me parecía amargo se me convirtió en dulzura del alma y del cuerpo».

El que se dejó tocar por el amor de Dios, vive de él, y lo muestra con toda su vida, haciendo de su vida una gran acto de amor, como nos recordaba Benedicto XVI durante su visita a Asís: «Queridos hermanos y hermanas, la vida de Francisco convertido, ¿qué otra cosa fue, sino un gran acto de amor? Lo revelan sus encendidas oraciones, ricas de contemplaciones y de alabanzas, su tierno abrazo al Niño divino de Greccio, su contemplación de la Pasión en el Monte Alverna, su vida “según la forma del Santo Evangelio” (Test 14), su opción por la pobreza, y su búsqueda del rostro de Cristo en los pobres». En Francisco todo nos habla de Dios, porque Dios se transformó para él en el sentido de la vida. Ese sentido que hoy parece estar frecuentemente perdido, apagado, o nunca encontrado, nosotros sabemos que tal sentido, el hombre no podrá nunca dárselo a sí mismo, sino que solo puede serle donado, y en Cristo, se le ofreció una vez para siempre.

La fiesta de hoy, es entonces una invitación a todos, a volver a Cristo, a beber en la fuente de agua viva, para gozar nuevamente del abrazo del Padre de las misericordias, para redescubrir una vida que es rica de significado, aún cuando está hecha de las cosas pequeñas y banales de todos los días. Pero la fiesta de hoy es, al mismo tiempo, una invitación a dejarnos conducir por Jesús en medio de los «leprosos» de nuestro tiempo, para usar con ellos misericordia, para abrir nuestros brazos a quien es mirado con sospecha y desprecio, y quizás vive o trabaja junto a nosotros, para acoger y perdonar como nosotros hemos sido acogidos y perdonados.

PorciúnculaMientras con todos los Franciscanos nos preparamos a celebrar el VIII centenario de la aprobación de la forma de vida de San Francisco por parte de la Iglesia, también nosotros deseamos, precisamente como lo hizo el Santo de Asís, dejarnos alcanzar por el Evangelio del perdón y del amor; deseamos dejarnos alcanzar por Jesucristo, para que transforme nuestra vida en un himno de misericordia, para cantar con María: «Grandes cosas hizo en mi el Omnipotente, y Santo es su nombre; de generación en generación su misericordia se extiende sobre aquellos que lo temen».

Comparte y disfruta: These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • del.icio.us
  • Ma.gnolia
  • Shadows
  • YahooMyWeb
  • Facebook
  • Google
  • Live
  • StumbleUpon
  • Technorati
  • TwitThis
Published by fermosteiro on Agosto 2nd, 2007 tagged ONG, blog, celebraciones

Comments are closed.